El efecto Betancourt, en la imagen del país
Hace unos días hablábamos de las acciones que estaba realizando el Gobierno para tranquilizar a los visitantes sobre el peligro de la guerrilla. Pues bien, la liberación de Ingrid Betancourt ha servido para demostrar que las cosas se están haciendo bien. El efecto Betancourt, que ha dado la vuelta al mundo, debe servir para que la colaboración entre Gobierno y militares siga fuerte frente al terrorismo y que el turismo no se vea afectado. Mientras no haya enfrentamientos armados entre grupos, la tranquilidad y la paz está más cerca de Colombia. Y su imagen, indudablemente, se fortalece.
